
► Depresión.
► Ansiedad, angustia.
► Estrés.
► Bajo rendimiento académico.
► Problemas de alimentación (Anorexia, bulimia,...).
► Problemas en la pareja.
► Miedos y fobias.
► Falta de atención e hiperactividad.
► Hacerse "pis" en la cama (enuresis).
► Problemas de sueño.
► Inquietud e irritabilidad.
► Comportamientos obsesivos.
► Problemas en la comunicación como la timidez, inseguridad y falta de iniciativa.
► Estado de ánimo triste, apatía, perdida de interés por actividades.
► Dificultades sexuales.
► Dependencia y/o abuso de determinadas sustancias tóxicas (alcohol, tabaco y otras drogas).
► Problemas relacionados con la personalidad.